Remolacha, dulce remolacha

Por: 
Fernanda Morales / @AcetaminoFer

 

Yurany López y Óscar Sierra son los gestores de una iniciativa gastronómica que se atreve a romper los paradigmas tradicionales del sabor, haciendo mermeladas artesanales y naturales de frutas y verduras que nadie se imaginaba convertidas en dulce. Además, la marca promueve la ecología, el comercio justo y la economía solidaria desde la producción hasta la venta de sus productos.

Se trata de Vermeladas, un proyecto que nació en la cocina de Yurany y Óscar mientras mezclaban frutas y verduras para el postre de cada día. Y aunque no todos los experimentos fueron un éxito, lograron crear mermeladas de sabores nuevos que, desde diciembre de 2012, se empezaron a vender.

La marca se construyó sobre las premisas de la responsabilidad ecológica y social. Las frutas y verduras con las que se hace la mermelada provienen de pequeños productores, redes de campesinos y asociaciones de alimentos orgánicos que comercializan sus productos sin intermediarios y garantizan alimentos de la mejor calidad.

Berenjena, remolacha, uchuva, zanahoria-naranja y fresa-menta son los sabores que ofrece, por ahora, Vermeladas. Con solo nombrarlos, algunos pueden recordar las peores peleas infantiles con la mamá pero, después de probarlos, los prejuicios que tenemos sobre las verduras desaparecen. Y ese es uno de los objetivos: hacer que olvidemos la desafortunada fama de algunos alimentos que no parecen tentadores y descubrir que lo saludable también puede ser delicioso.

De hecho, esa variedad de sabores hace que estos dulces no se usen solo para acompañar las galletas del desayuno. Con ayuda de los clientes que están en contacto permanente a través de Facebook, Óscar y Yurany descubrieron que sus productos pueden convertirse en aromáticas de fruta, bebidas refrescantes y un excelente aderezo para carnes.

Como el proyecto ha ido tan bien en tan poco tiempo, Vermeladas ya se está preparando para ofrecer nuevos sabores. Este tiempo ha sido un laboratorio gastronómico que explora combinaciones inusuales que, además, quieren llevar a todo el país.

Por ahora, su catálogo se vende a través de Facebook, en Kalú, Taller de té, Ueppa y cada quince días en el mercado campesino en Bogotá, mientras se trabaja para expandir la marca a otras ciudades.

Compartir con: