El Cupido de los políticos

Juan Sebastián Salazar / @juanssalazar

 

Tres años antes de que United Colors of Benetton sacara su famosa campaña publicitaria en la que distintos líderes políticos se besaban, y con la que ganó el gran premio de creatividad en el Festival Internacional de Cannes 2012, Alejandro Ortiz, un artista paisa, había creado una serie de pinturas con el entonces Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, besando a distintos personajes de la política colombiana y latinoamericana.

En noviembre de 1989, partes del muro de Berlín, construcción de más de cien kilómetros que separaba los territorios de la República Federal Alemana (capitalista) y la República Democrática Alemana (socialista), se destruyeron. Aprovechando aquel contexto y relacionándolo con el beso entre el Presidente del Consejo de la Alemania Socialista, Erich Honecker, y Leonid Brezhnev, Secretario General del Comité del Partido Comunista Soviético, en la celebración del aniversario número treinta de la República Democrática Alemana (1979), Alejandro Ortiz decidió crear, unos años después, la serie ¿Por qué no te callas?, nombre inspirado en las palabras del Rey de España, Juan Carlos I, dirigidas a Hugo Chávez en la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado en el 2007.

“Yo venía de hacer obras abstractas basadas en composiciones con piedras” –en 1998 con estas obras ganó el primer premio en el Salón Nacional de Artistas–. “Sin embargo, quería reencontrarme, como en mis inicios, con un arte más figurativo y con cierta identidad nacional”, dice Ortiz.

Así, en el 2009, en medio de un momento de la historia política del país en el que se acusaba al gobierno Venezuela de albergar a jefes guerrilleros de las FARC en sus territorios, Alejandro Ortiz crea la primera obra de la serie: un beso entre Hugo Chávez y Brezhnev; en el cuadro, Erich Honecker es testigo de la unión. Luego vino la segunda obra: Chávez besando al líder guerrillero Manuel Marulanda 'Tirofijo'; en este cuadro los espectadores alrededor del acto son la exsenadora del Partido Liberal Piedad Córdoba y los guerrilleros Raúl Reyes, Alfonso Cano y el Mono Jojoy.

Las piezas artísticas fueron hechos con colores blanco, negro y rojo: “Con el estilo del realismo socialismo de la época soviética”. Debajo de cada beso, en cirílico (alfabeto ruso), está escrita la pregunta: “¿Por qué no te callas?”.

Desde entonces, Ortiz ha creado más de veinte cuadros: Chávez besando al Presidente de Estados Unidos, Barack Obama; Chávez besando al líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro; Chávez besando a Chávez. Cuando murió el presidente bolivariano, en el 2013, Ortiz comenzó a pintar sus cuadros con Nicolás Maduro, actual Presidente de Venezuela.

“A diferencia del cine –dice Alejandro Ortiz– el cuadro es un instante. En la serie, el beso hace parte de esa temporalidad finita, de ese instante”. Un instante que hace parte, con sus personajes y situaciones, del engranaje sociopolítico del momento.

 

UNHATE o ¿Por qué no te callas?

Cuando Ortiz descubrió que una de sus obras (Chávez besando a Obama) coincidía con uno de los montajes fotográficos de la campaña publicitaria UNHATE, de United Colors of Benetton, inició consultas legales con distintos abogados.

“Me pareció que tal vez se habían copiado”, confiesa el artista.

Luego de un año de averiguaciones, le dijeron que no se podía hacer algo al respecto porque no había forma de comprobar el plagio. Ante aquella respuesta, Alejandro Ortiz decidió contactar desde Facebook al creativo de la campaña para contarle sobre la “coincidencia”.

“Él me dijo que ya sabía de mi existencia. También me dijo que sí quería denunciarlos, ellos tenían pruebas que demostraban que no se habían copiado”. El asunto nunca llegó a los estrados judiciales ni a los extrajudiciales; es más, Ortiz y el creador de UNHATE quedaron como amigos.

Para la hermana del artista paisa, María Luisa Ortiz, la serie es un registro de nuestra historia contemporánea.

¿Por qué no te callas? refleja, de una u otra forma, los roces, conflictos, divergencias y amores entre posiciones políticas antagónicas o agónicas. Bajo esa dinámica, Alejandro Ortiz es el Cupido de aquellas uniones históricas.