El matoneo no es un juego

Por: 
En Órbita / @enorbitaweb

 

El acoso, conocido como matoneo o bullying, es un fenómeno social que ha tomado una relativa importancia en nuestro país desde hace algunos años; sin embargo, aún no es claro si se trata de un aumento alarmante de casos o de un incremento en el número de personas que por fin utilizan mecanismos judiciales para denunciar sus historias.

El matoneo es una conducta ejercida por alguien que está convencido de tener una relación de superioridad con otros a los que considera inferiores por sus características físicas, de personalidad, raza, género y que lo demuestra con agresiones físicas o verbales. Al ser un trastorno “reciente” en su identificación, particularmente en nuestro país, se tiende a normalizar llegando a creer que el matoneo forma el carácter o que la persona que lo está sufriendo hizo algo para merecerlo.

Abusos y ofensas, sobrenombres despectivos, chantaje e intimidación, lenguaje corporal ofensivo, robos, ironías y sarcasmos, mensajes y grafitis, golpes y maltratos, redes sociales y chats, calumnias e insultos son algunas de las formas de ataque; a su vez, el colegio, la casa, el barrio, el trabajo, la iglesia y las redes sociales son los espacios más proclives para que se dé este tipo de abusos.

 

¿Qué pasa en Colombia?

La Ley 1010 del 23 de enero de 2006 reglamentó la adopción de medidas para prevenir, corregir y sancionar el acoso laboral y otros hostigamientos en el marco de las relaciones de trabajo. En ella se define este tipo de acoso y se establece un glosario de acuerdo con las situaciones que suelen presentarse en estos escenarios: maltrato, persecución, discriminación, entorpecimiento, inequidad, desprotección.

Según la Asociación Colombiana de Psiquiatría, uno de cada cinco trabajadores en el país es víctima de este tipo de presiones. Y si bien comprobar el acoso laboral es difícil, porque requiere de pruebas muy contundentes, desde que se aprobó la Ley 1010, el Ministerio de Trabajo ha abierto 4.849 investigaciones. La queja por acoso laboral se puede presentar ante instancias (art. 9 de la Ley 1010) como las inspecciones de policía, las personerías municipales, la Defensoría del Pueblo o las oficinas del trabajo.

Según la Ley 1620 del 15 de marzo de 2013, “Por la cual se crea el sistema nacional de convivencia escolar y formación para el ejercicio de los derechos humanos, la educación para la sexualidad y la prevención y mitigación de la violencia escolar”, en Colombia hay más de nueve millones de estudiantes, de los cuales el cuarenta por ciento ha sufrido algún tipo de acoso escolar, ya sea físico, verbal, psicológico o sexual, según estadísticas del Ministerio de Educación de Colombia.

En Órbita hizo el difícil ejercicio de ponerse en los zapatos del otro a través de una creación colectiva donde personalidades del entretenimiento y de la cultura nacional se atrevieron a contarnos sus experiencias y cómo superaron estos entornos de violencia, brindándonos herramientas para que entendamos que ninguna agresión debe ser ignorada y que siempre se puede decir ¡no más!

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