“El actor logra renacer como otro ser humano”

Por: 
En Órbita / @enorbitaweb

 

Julio Medina es uno de los actores legendarios de la televisión colombiana, no solo por su amplia trayectoria en nuestro país sino por haber sido el primer colombiano en empezar su carrera en la impenetrable industria del cine y la televisión norteamericanos. Nació y pasó su infancia en Chiquinquirá, Boyacá, al lado de sus padres Manuel Medina y Concepción Salazar, y sus seis hermanos. Se destacó como uno de los alumnos aplicados del colegio Las Nieves, de Chiquinquirá.

Fue uno de los cuatro primeros locutores de la emisora Radio Reloj, al mismo tiempo que estudiaba Derecho en la Universidad Javeriana; sin embargo, no pasó del primer semestre porque desistió de la carrera y viajó a Estados Unidos. Perteneció a la Academia Naval de ese país entre los 1955 a 1957, y aunque el lema era: “Hágase miembro y viaje por el mundo”, él solo viajó de Long Beach a la isla de Santa Catalina.

En Estados Unidos actuó en Kung Fu, El gran Chaparral, Las calles de San Francisco, Harry O, La mujer maravilla, Gunsmoke, Wild Wild West, Dallas, El gran héroe americano y Emiliano Zapata. De regreso en Colombia, debido a su larga estadía en el país del norte y por su apariencia, encarnó varios personajes “gringos”. Hacia 1992 interpretó a Pedro José Donoso, uno de sus papeles más recordados, junto Amparo Grisales, en la telenovela En cuerpo ajeno. Otras de sus apariciones memorables tuvieron lugar en producciones como El segundo enemigo, Azúcar, Karmma y Amor en custodia.

Julio Medina recibió a nuestro presentador Santiago Rivas y le contó acerca de las motivaciones que lo llevaron a arriesgarse en este mundo tan competido; también sobre las aventuras que vivió en Estados Unidos para lograr abrirse espacio en la industria de la actuación y la gran admiración que siente por las nuevas generaciones de actores colombianos. 

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