Viajando hacia un “Jardín de amapolas”

Por: 
María Alejandra Rojas Matabajoy / @MARMPeriodista

 

Jardín de amapolas narra la historia de un campesino llamado Emilio y su hijo Simón de nueve años, quienes después de ser desterrados por un grupo armado llegan a un pueblo en busca de refugio e intentan rehacer su vida. Allí Simón conoce a Luisa, una niña que se convierte en su gran amiga y con la que vive muchas aventuras llenas de ingenuidad, mientras su padre se ve obligado a trabajar en los cultivos ilícitos de amapolas.

Esta película, dirigida por Juan Carlos Melo Guevara, refleja una de las tantas historias de las víctimas del conflicto armado en Colombia, mostrando la inocencia de dos niños que están en medio de la guerra.

Jardín de amapolas está protagonizada por Luis Burgos, Paula Páez, Carlos Hualpa y Juan Carlos Rosero, actores naturales nacidos en tierras nariñenses que son fieles representantes del talento que existe en el sur del país ya que mueven las fibras de los espectadores a través de la pantalla grande.

 

El hilo conductor de la historia permite al público disfrutar de las emociones causadas por los personajes, enternecerse, conmoverse, ablandarse y reflexionar acerca del conflicto que viven a diario millones de colombianos.

Esta pieza audiovisual logra mostrar importantes rasgos tradicionales de la cultura nariñense como la particularidad en el acento, la cercanía de unos con otros, tan característica entre las personas de la región, y los inconfundibles ritmos musicales que despiertan un sinnúmero de sentires provenientes de los Andes.

Nariño ha sido considerado un territorio que ofrece muchos lugares que sirven como escenario para el desarrollo audiovisual, pues sus paisajes, montañas, lagunas, caminos, cultivos y volcanes cobran vida y recrean fascinantes historias. Esto se evidencia en Jardín de amapolas, pues gran parte de su magia se debe a sus locaciones.

Jardín de amapolas fue filmada en los volcanes Chiles, Cumbal y Azufral; en la Laguna Verde, y en los alrededores de la ciudad de Ipiales. En la película se puede observar el mágico fenómeno de la “colcha de retazos” al que se refería el famoso poeta nariñense Aurelio Arturo cuando decía “que el verde es de todos los colores”.

 

Esta es la ópera prima de Juan Carlos Melo Guevara, director oriundo de la ciudad de Ipiales que quiso apostarle al desarrollo del cine en su región. Él también entró En Órbita para contarnos más detalles acerca de su Jardín de amapolas.

La película ha participado en distintos festivales de cine y se ha hecho acreedora de varios reconocimientos a nivel nacional e internacional entre los que se cuentan el premio del Fondo para el Desarrollo Cinematográfico de Colombia; el premio del Festival de Cine de Oriente en Medellín; el premio Copia Cero en Ventana Sur en Buenos Aires, Argentina, el premio especial del jurado, Special Young Jury Prize at the 15th Latin American Film Encounters, en Marsella, Francia; el premio del público en el Festival de Cine de Nueva York, y el premio del Film por la paz, otorgado por las brigadas internacionales de paz, en Ginebra, Suiza.

 

Jardín de amapolas se estrenó el 4 de diciembre en Bogotá, Cali, Pasto, Medellín, y Armenia. Una película colombiana que impresiona por su emotiva historia y porque le muestra al mundo la autenticidad y el talento del pueblo nariñense; una película con la que tal vez se identifiquen muchos colombianos y que por supuesto hay que ir a ver.

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