Triciclos extremos, adrenalina y velocidad

Por: 
María Alejandra Rojas Matabajoy / @MARMPeriodista

 

El Drift Trike es una práctica que consiste en montar un triciclo, utilizarlo en descenso y derrapar (patinar desviándose lateralmente de la dirección llevada) en las curvas.

Nació en Nueva Zelanda y con el tiempo se ha expandido por el mundo. Desde hace más de dos años este deporte se practica en Bogotá y ya se ha extendido a otras ciudades de Colombia.

Después de ver un video en internet, Gilver Rojas, del colectivo Bogo Trike, construyó su propio triciclo y empezó en el camino del Drift Trike en compañía de un amigo más. “Inicialmente vimos más o menos cómo era el Drift Trike y ensayando fuimos aprendiendo a manejar los triciclos”, relata Gilver. El grupo fue creciendo y hoy en día son más de 120 personas adeptas al derrape en triciclo. El punto de reunión y práctica es, la mayoría de las veces, el Parque Nacional.

Posteriormente aparecieron más colectivos y personas interesadas en esta práctica, y entre todos se pusieron de acuerdo para organizar eventos demostrativos, torneos y competencias en varios lugares del país. En la actualidad, el Drift Trike tiene, por un lado, competencias de velocidad y, por el otro, trucos y maniobras, en las categorías de: novatos, expertos, femenino y niños. Sus participantes están haciendo los trámites para que el Drift Trike sea reconocido oficialmente como un deporte extremo.

Humberto Cárdenas conoció el Drift Trike en Medellín y luego se encontró con las personas que ejecutaban el deporte en Bogotá; afirma que para practicarlo solo se necesita fabricar o mandar a hacer el triciclo y empezar a montar. Los triciclos tienen dos neumáticos dentro de un recubrimiento en PVC de alta presión y el frente se arma con accesorios de bicicleta. En cuanto al tema de protección, todos los pilotos deben contar con elementos como casco, guantes, rodilleras, coderas y unos zapatos adecuados para montar.

Por su parte, Liliana Cely, otra practicante del Drift Trike, dejó la timidez a un lado hace año y medio y se contagió con la fiebre del derrape de triciclos: “uno libera muchísima adrenalina y se olvida de todo lo que le puede haber pasado en el día, del estrés y las preocupaciones, y se siente mucha emoción”.

El Drift Trike es un deporte apto toda la familia que cada día tiene más acogida; a través de su práctica se comparte, se aprende, se enfrentan los temores y se libera mucha adrenalina. 

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