Betty Garcés, la soprano de Buenaventura

Por: 
Gabriel Oliveros

Garcés nació en Buenaventura, Valle del Cauca, vivió entre libros y tizas porque sus padres eran educadores en el puerto y creció al ritmo de sones del pacífico y bailando clásicos de la salsa de Héctor Lavoe y Willie Colón.

Después de finalizar el bachillerato y con un gran esfuerzo económico de sus padres, Betty Garcés intentó entrar al conservatorio Antonio María Valencia de Cali para aprender guitarra. No sabía leer partituras, así que memorizaba las canciones. En la audición de ingreso no pudo tocar ningún instrumento pero sí cantó a capella, robándose la atención y conquistando la admiración de Ivonne Giraldo, quien fue su maestra durante su pregrado en interpretación musical con énfasis en canto. 

Posteriormente, tras presentarse en varios escenarios, el músico Francisco Vergara escuchó a Betty y empezó a recaudar dinero para enviarla a Colonia, Alemania, a especializarse en ópera y arte dramático. El objetivo se logró y la soprano pudo estudiar en la Escuela Superior de Música, superando las dificultades económicas que la llevaron a trabajar en una empresa que empaca alimentos para aerolíneas. 

Cuando aún cursaba sus estudios en Alemania regresó a Colombia y el 20 de Julio de 2011 se presentó junto a cantantes de la talla de Totó la Momposina,  Leonor González Mina y Petrona Martínez en el Palacio de los Deportes, cautivando al público y perfilándose como una de las grandes promesas del canto lírico nacional. Después retornó a Alemania a terminar sus estudios.

En junio de 2012, Betty volvío al país que la vio nacer a desarrollar una serie de conciertos con el propósito de recaudar fondos para fundaciones que apoyan la formación musical en las regiones y ayudar a muchos estudiantes para que puedan formarse en diversos ritmos, desde música coral hasta música del pacífico.