El arte está en el camino de los caleños

 
Con el ánimo de acercar el arte a la cotidianidad de los caleños la fundación Fundiberarte y la alcaldía de la ciudad lograron reunir a varios de los mejores muralistas del mundo para que se tomaran Cali y expresaran su visión de la realidad colombiana y latinoamericana en los muros, paredes y aceras más reconocidos de la capital vallecaucana.
Dos de los más importantes terminales del sistema de transporte MIO, el estadio Pascual Guerrero, la cárcel de Villahermosa y algunos puentes de la famosa calle quinta, entre otros, fueron los lugares escogidos para la intervención de esta Bienal, en la que ir más allá del imaginario que relaciona la pintura en lugares públicos con algo distante del arte era la consigna. Escuelas del muralismo tradicional, propuestas audaces de grafiti y expresiones plásticas, como el mosaico y la escultura, se unieron para dar el primer paso en la ¨transformación de Cali en la primera ciudad museo de Colombia¨ como lo afirma Carolina Jaramillo, directora de la fundación Fundiberarte, organizadora del evento.
El tigre Radamel Falcao vive ahora en el estadio Pascual Guerrero gracias a la obra del artista portugués Mr. DHEO, quien dejó como registro de su paso por Cali esta muestra de admiración por el colombiano y sus buenos momentos en el equipo Porto (Portugal). Así como esta hay también miradas sobre otras realidades menos gratas como la violencia contra la mujer, los desastres ecológicos o la crisis alimentaria. Son visiones intimas que ahora están en el camino diario de miles de caleños y que generan reflexión, conmueven o alegran el paso. ¨Lo bueno de este evento es que me permitió llevar afuera lo que siempre he tenido dentro¨ dice César Correa, artista local, quien regalo su obra a la estación del MIO Menga.
Si se habla de resultados se puede decir que las obras han tenido una recepción extraordinaria entre los caleños y que ninguna ha sufrido daños. También se puede hablar del exitoso intercambio de técnicas entre artistas locales y extranjeros o de la consolidación de Cali como epicentro del muralismo colombiano, sin embargo, Mario Wize, veterano del grafiti en Colombia y encargado de transformar los muros de la cárcel de Villahermosa, resume muy bien lo que para él dejó esta Bienal, más allá del embellecimiento de los lugares intervenidos: ¨El arte no tienen porque estar encerrado en los museos, no debe tener límites y ese, creo yo, es el mensaje de este evento para la gente, pensar más allá, ir un poco más lejos, tenemos que expandir la ideas, la mente es la que nos hace libres¨.