¡Música para los clientes!

Por: 
Juan S. Salazar / @juanssalazar

 

Con un poco de nostalgia, cursilería y curiosidad, En Órbita se puso la tarea de rescatar algunos discos compactos y vinilos de música regalados por las empresas a sus clientes. Encontramos desde el rock & roll de los Teen Tops hasta los bambucos que recopiló una empresa de materiales de construcción. Y lo mejor, todos fueron presentados por sus dueños.

 

María del Carmen Velásquez le regalaron estos dos vinilos en 1992: el de Dalhom por ser cliente y el de EMPOPULAR por un amigo que trabajaba en la cooperativa. 

Dalhom y su león no solo fueron famosos por ser una de las empresas de venta de electrodomésticos más grandes de Colombia (tenían más de cien almacenes en el país, en donde trabajaban más de 600 personas). Sus vinilos fueron, también, la marca de una empresa que duró más de treinta años en el mercado y que el contrabando, la competencia y las deudas liquidó. Por su parte, la Cooperativa de Empleados del Banco Popular (EMPOPULAR) consintió, en épocas navideñas, a sus asociados “teniendo en cuenta la ecuménica ocasión”.

 

 

David Rojas, amante del metal, expone sin ninguna contrariedad –ni contradicción– una de las joyas musicales que hay en su casa.

Nogo fue una empresa importadora de materiales de construcción y ferretería que, como regalo “a nuestros amigos”, repartió vinilos con lo mejor del folclor colombiano. David cree que se lo dieron a su mamá cuando era dueña de una empresa de repuestos para mulas. ¿La fecha?... “¡Ni idea!”, dice David.

 

 

 

Entre su colección de discos, Don Enrique encontró estos tres discos compactos que, publicitando trago y apuestas, buscaban aumentar las ventas de las empresas promotoras.

En 2002, Los 50 de Joselito se “animaron” a posar con una botella de aguardiente mientras canturreaban sus éxitos. En 2001, La Extra lanzó su disco de plata y, a finales de 1999, la Fábrica de Licores de Antioquia recopiló “lo mejor del milenio”.

 

 

 

Entre los discos compactos que esconde la colección de su casa, Kike Orozco encontró uno de la extinta empresas de telefonía Orbitel.

¿Se acuerdan de la mano amarilla de Orbitel que cantaba “la tecla del puntico”? Pues bien, este disco de 2003 no solo nos invitó a marcar con el 05 sino también a bailar con los éxitos del momento.

 

 

 

 

Este compilado fue lanzado por la revista Cambio en el 2003 como homenaje a la “reina de la salsa” luego de su muerte ese año.

“Estos discos son una joya”, dice Olga Piedrahita. ¡Y es que lo son! En total, cuatro discos compactos. Además, son un recuerdo de la famosa revista.

 

 

 

 

 

“Don Milo” es un tendero bogotano que año tras año recibe discos musicales de las empresas por comprar sus productos.

En medio de su tienda, “Don Milo” sacó a relucir sus discos de Zenú (La rumba del año Volumen 11) y de la Compañía Nacional de Chocolates (La Chivatek 2010) con la mejor música “pachanguera” de la época.