Tirando línea con el activismo

Por: 
En Órbita / @enorbitaweb

 

Constantemente, desde muchas orillas, se escuchan quejas respecto del carácter trivial y frívolo de internet y de redes sociales como Facebook, Twitter o Instagram. Se critica con frecuencia cierto enaltecimiento del narcisismo y la vanidad, así como la posibilidad de anonimato para muchos usuarios que, más interesados en la burla, la descalificación o el ataque, la emprenden contra figuras públicas, políticos, artistas de moda o personas del común que, por una u otra causa, han dejado en evidencia un desliz o han tenido salidas en falso. También están aquellos que, poco a poco, se han ido alejando de la actividad virtual por cuenta de los bombardeos de información y de publicidad que en los últimos años se han tornado insoportables para aquellos que solo están interesados en generar lazos con personas, a partir de intereses comunes en diferentes temas.

Pero también es cierto que internet ha demostrado ser la arena perfecta para hacer circular todo tipo de causa social o colectiva y, sobre todo, para generar vínculos con aquellos que puedan tener motivaciones similares. Bien sea que se quiera expresar el descontento frente a una decisión política o económica por parte de un gobierno, apoyar las luchas de una minoría étnica al otro lado del mundo, promover una marcha de protesta por causas ecológicas o simplemente exigir un derecho, internet se ha convertido en el campo privilegiado para hacerlo, dada la facilidad que existe, vía la red, de expandir viralmente cualquier contenido.

Internet ha derivado, entonces, en una herramienta de vital importancia para que aquellos que antes no tenían voz, ahora puedan expresarse. El problema es cuando esa voz corre el riesgo de terminar siendo un grito disparado hacia la nada y no pasa de ser una simple queja sin posibilidad alguna de convertirse en un agente de cambio verdadero.

Ya hace más de cuatro décadas lo predijo el escritor norteamericano William S. Burroughs en su libro La revolución electrónica, donde habla de manera panfletaria acerca del carácter viral del lenguaje y de las posibilidades de los recursos tecnológicos para contrarrestar todo tipo de poder. Claro, Burroughs no tenía idea en su momento de lo que sería años más adelante la irrupción de internet en la cultura y esboza sus teorías a partir de las herramientas a las que tenía acceso: equipos de grabación de audio y video principalmente. Pero con ello, logró predecir cierto comportamiento social en el que las masas de ciudadanos tendrían la posibilidad, gracias a la tecnología, de hacer frente a las injusticias y la dominación con los mismos mecanismos que los poderosos han usado desde siempre.

Así que si usted tiene una causa valiosa y considera que vale la pena luchar por ella y convocar a otros para recibir apoyo, estos son algunos de los sitios a los que se puede dirigir para empezar a materializar sus iniciativas.

 

 

Avaaz.com

Su objetivo principal es: “movilizar a los ciudadanos del mundo para cerrar la brecha entre el mundo que tenemos y el mundo que la mayoría de la gente quiere”. Esta organización toma su nombre del vocablo “Avaaz” que significa “voz” en idioma hindi y persa, y está considerada la red de activismo en línea más grande del mundo en temas como cambio climático, pobreza, derechos humanos, corrupción política, derechos de los animales y conflicto.

www.avaaz.org

 

 

Change.org

Es un sitio de acogida de peticiones públicas que tengan carácter cívico, social o que aboguen por el cumplimiento de los derechos humanos. Organizaciones como Amnistía Internacional o Humane Society suelen usarlo como parte de sus iniciativas humanitarias.

www.change.org

 

 

La onda verde

Es una iniciativa del Consejo para la Defensa de Recursos Naturales (NRDC, por sus iniciales en inglés) dirigida a la comunidad latina para informar e incentivar la participación en la resolución de problemas ambientales y que atañen a la salud humana. Su campo de acción es fundamentalmente la ecología y el desarrollo sostenible.

http://www.nrdc.org/laondaverde/

 

 

Anima Naturalis

Esta es una organización dedicada a promover cambios sociales y en materia legislativa por la defensa de los animales. Su ámbito de acción es fundamentalmente España y Latinoamérica y han adelantado campañas en contra de la tauromaquia, el uso de pieles animales como abrigos, la presencia animal  en circos y toda forma de explotación que conduzca al sufrimiento animal.  

http://www.animanaturalis.org/

 

 

Consumers International

Tienen presencia en 150 países y constituyen una voz global e independiente a favor de los consumidores. Sus dos temas de acción claves son los derechos digitales y la alimentación. A continuación, les dejamos el enlace a su sitio en español.

http://es.consumersinternational.org/

 

 

La liga de defensa de internet

Es un grupo de activistas que nació en contra de las Leyes SOPA y PIPA, y que buscan defender los derechos de los usuarios de internet. Su interés radica en convocar a las grandes marcas de la web y a las personas del común para así generar estrategias de resistencia frente a los monopolios y las leyes que atenten contra las libertades de expresión en la red.

https://www.internetdefenseleague.org/

 

 

Peticiones.org

Una plataforma dirigida a la comunidad de hispanoparlantes para que cualquiera pueda iniciar su propia campaña usando un sistema de recolección de firmas en línea.

http://www.peticiones.org/

 

Los anteriores son algunos de los sitios que propician el activismo en línea, pero hay muchos más. Solo es cuestión de escarbar un poco en la red y al cabo del tiempo empezarán a aparecer, así como también lo harán montones de personas interesadas en lo mismo que usted.

Pero recuerde que no solo se trata de firmas virtuales y ya. Si un proceso de recolección de firmas para soportar una denuncia o una petición de corte político o social no está encadenado a una serie continuada de acciones específicas, puede quedar en el “grito por el grito”. Si realmente se quiere cambiar el mundo o generar consecuencias reales frente a algún tipo de incomodidad, se debe construir una agenda posterior y mecanismos de participación para los interesados. De lo contrario, cualquier iniciativa corre el riesgo de perder peso y profundidad.

No se habla necesariamente de marchas, movilizaciones o concentraciones públicas, sino de cualquier tipo de emprendimiento asociado a la causa que se esté defendiendo: investigaciones, elaboración de propuestas de acción concretas, comunicados dirigidos a los interesados, actividades para recaudar fondos, foros de debate, encuentros académicos, intervenciones artísticas, etcétera. De esa manera, podrá lograr que aquella denuncia o petición específica –que hizo de internet su caja de resonancia– movilice a otros, tenga un efecto real y sea un agente generador de cambio.

¿Conoce más plataformas para el activismo en línea? Compártalas con nosotros en la sección de comentarios o en nuestras redes sociales en Twitter y Facebook.

 

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