Un extraño preludio: Experimenta

Sofía Arrieta / @medeatica

 

En el último siglo, el teatro ha sufrido cambios y transformaciones muy importantes. Se han atravesado límites que parecían rígidos y definitivos, y la interdisciplinariedad se ha convertido en un elemento fundamental para su desarrollo. El teatro escucha voces diferentes y de muy diversa índole. Experimenta/Sur aparece como un espacio de reflexión, intercambio y exploración alrededor de los asuntos escénicos.

Sostenerse la cabeza como un gesto inútil que pretende estabilizar algo que arrancó a moverse vertiginosamente. Desconfiar de cualquiera de esos pensamientos que parecen seguros y confortables, y que nos bridan la seguridad de lo ya masticado, de lo familiar. Tomarse un vaso de agua y poner en duda ese simple acto. Despertarse temprano para cumplir horarios, alcanzar metas, diseñar proyectos y sentir una pulsión, o mejor una repulsión, que obliga a preguntarse no solo por el quehacer del artista sino también por el deseo de ser humano. Todo pareciera tan aprendido que, fácilmente, al vernos al espejo, podemos reconocer a otro que simplemente no se hace cargo. Una semana de desconcierto. Una semana en la que transité por el inestable terreno de lo incierto. Unos días que revivieron la angustia deliciosa que implica el proceso creativo. Hice parte del grupo de personas que se reunieron en torno a las preguntas y planteamientos de la inquietante Giulia Palladini en el segundo Laboratorio de Experimenta/Sur.

Experimenta/Sur hace parte de la Academia Internacional de las Artes, una plataforma internacional en Latinoamérica auspiciada por la Fundación Siemens Stiftung, el Goethe-Institut y entidades locales de cada país en el que se realiza. Esta iniciativa tiene como propósito la creación de espacios temporales reflexión, formación y experimentación alrededor de preguntas de las artes escénicas contemporáneas y su relación con otros ámbitos de la creación, tal cual y como se explica en la página del evento. Ya han existido laboratorios de reflexión en Argentina y en Chile. En el 2013, y en asocio con Mapa Teatro, Colombia tiene su propio laboratorio de reflexión sobre el quehacer artístico, llamado Experimenta/Sur.

El primer encuentro ocurrió en octubre del año pasado y estuvo guiado por la brasilera Suely Rolnik (psicoanalista, curadora, crítica de arte y de cultura). Para ella, Experimenta/Sur “es una iniciativa muy bienvenida […] porque toma los conceptos de dramaturgia y experimentación en un sentido mucho más amplio. Una idea y una práctica de dramaturgia que, más allá del teatro y de la performance, abarca a la cultura en su pleno significado, incluyendo todos los gestos de la vida cotidiana que forman un “lugar”: modos de existir, sentir, pensar, relacionarse, etcétera”. Las provocadoras reflexiones de esta mujer nos atravesaron e introdujeron la posibilidad de alterar nuestras mentes para poner en crisis las palabras y todo aquello con lo que nos movemos en lo familiar, que es lo seguro, el hábito, nuestra manera de sabernos ciertos y respirar con una aparente calma. En cambio, nos enfrentó a lo extraño, a eso que produce estados que inquietan y por lo tanto activan. Volvemos a ser cuerpo y somos un cuerpo con un estado que es potencia creadora. Nos movemos siempre entre esas tensiones de lo extraño y lo familiar. Suely nos recordó algo que pareciera obvio: debemos hacernos cargo de las cosas que sentimos. Y, en esa medida, todo acto de creación es un acto estético, político y clínico.

Este segundo encuentro fue también desestabilizador y, a la vez, profundamente potencializador. Además, estaba en completa resonancia con el primero. Giulia Palladini, investigadora y curadora en Estudios de Performance, nos habló de su particular interés por el tiempo. Hizo una reflexión acerca de la tensión que existe entre el tiempo de trabajo del artista y el tiempo de la obra, así como del tiempo en que la obra entra en contacto con el espectador. Habló de que hay un tiempo de placer, en el que hay un preludio que antecede al montaje que incluye una promesa que parte de la seducción. Los mecanismos de creación y los tiempos del artista desobedecen por completo los órdenes del mundo adulto, de la productividad.

Por un lado, estuvo el laboratorio que duró varios días y del que hacían parte una serie de artistas o pensadores de las artes; pero además, tuvieron lugar unas charlas de entrada libre, a cargo de la misma Giulia Palladini, Rüdiger Safranski –filósofo alemán que dio una charla sobre el origen del mal– y el brasilero Laymert Garcia dos Santos, Doctor en Ciencias de la Información, quien, además de su participación, hizo una proyección de su impresionante película Xapiri. Estas voces y miradas se entretejieron creando un espacio propicio para la confrontación y la exposición de diferentes posiciones sobre el arte y sus implicaciones éticas y políticas.

Experimenta/Sur se ha convertido en un espacio de reflexión que problematiza la relación del artista con su obra, así como la figura del espectador y que replantea el proceso creativo y lo observa desde lugares que responden a las nuevas tensiones y necesidades de quienes se ocupan de lo escénico. También pone en debate el inconsciente colonial y se constituye como un ejercicio político sobre el quehacer artístico. Hasta este momento, los dos encuentros han sido unos poderosos laboratorios de pensamiento y se anuncian nuevas reuniones en las que dichas reflexiones puedan trasladarse al terreno de lo práctico y del taller. Desde ya, estos eventos ponen de manifiesto la voluntad de muchos creadores de ampliar los terrenos y los términos que constriñen y definen los lenguajes artísticos para más bien desplegar preguntas y pulsiones, que parten de un grupo que prueba, ensaya, se contradice y experimenta.