¿Videojuegos de Game Boy en celulares?

Alejandro Cifuentes Solano / @Shigeru_San

 

Hace varios días se reveló que Nintendo registró una nueva patente que, al parecer, por fin hará realidad el deseo de millones de gamers (y de desarrolladores de hardware) del mundo: llevar sus contenidos de Game Boy, Game Boy Color y Game Boy Advance a otras plataformas diferentes a sus consolas. ¡Eureka!

De hacerse realidad esto, sería un negocio que realmente movería mucho dinero; me atrevo a decir que más de lo que han generado apps como Angry Birds (que en iOS sí se cobra) o Candy Crush. Sin embargo, esto representaría un reto para todos los actores, no solo empezando por el hecho de poder ejecutar estos contenidos en plataformas para las que no fueron creados, sino también por el precio que tendrían.  

Angry Birds, Candy Crush y muchas otras apps –casi todas de hecho– son gratuitas en Android; por los lados de iOS algunas de ellas son pagas, pero ninguna pasa de los tres dólares. Es raro ver un juego para dispositivos móviles que cueste más de cinco dólares, entonces, ¿cuánto podría cobrar Nintendo por sus contenidos en estas nuevas plataformas? Siguiendo a la empresa desde hace casi treinta años, diría que bien podría cobrar un precio mayor a los diez dólares, y lo digo porque sé que la gente los pagaría.

Claro, es como lanzar un tiro al aire a ver a qué se le pega, pero cualquier gamer que lleve siguiendo la industria sabe que Nintendo no se caracteriza por regalar cosas. La empresa no tiene un plan como Games with Gold, de Microsoft, o PS Plus, de Sony, que si bien son pagos, dan contenidos que costarían mucho más que la misma anualidad del programa.

Nintendo cobra por cada bit de su trabajo sin pensar en los bolsillos de sus fanáticos, y lo peor es que los fanáticos disfrutamos pagándole lo que cobre; amamos los contenidos de la Gran N, sin importar cómo los distribuya la empresa: camisetas, revistas, muñecos, consolas o amiibos; de cualquier forma, los compraremos. Para la muestra un par de botones: varios de los amiibos se agotaron y se están vendiendo hasta cuatro veces más caros en tiendas como Amazon; han salido a la luz pública dos rarezas: un amiibo de Samus con dos cañones en cada mano que se vendió por 2.500 dólares y hace poco se habló de un amiibo de Princess Peach sin piernas que se vendió por un valor mayor. Vale aclarar que cada uno de estos muñecos cuesta doce dólares. Por supuesto, esa no es una transacción realizada por Nintendo, pero demuestra que sí pagamos lo que sea por contenidos de esta marca, llegando incluso hasta las cifras astronómicas pagadas por el par de rarezas mencionadas. Yo compré tres que no pienso destapar, en camino vienen tres más y están separados tres que salen en una nueva ola en enero. Y al igual que yo, conozco muchos otros fanáticos de Nintendo haciendo lo mismo. No se crean esos rumores de que Nintendo pasa por malos momentos actualmente.

Entonces, ¿cuánto puede llegar a costar un Pokémon de Game Boy para jugar en su iPhone o Smartphone? Nintendo podría cobrar diez dólares y vendería millones de descargas: hay tres generaciones que crecieron jugándolo y ahora, con poder adquisitivo, claro que lo comprarían. Millones de niños en el mundo se vuelven fanáticos de esta lucrativa franquicia y muchos tienen su celular a la mano y pueden hablar con papá para que les haga la compra. Claro, todas son suposiciones pero conociendo a la empresa de la Gran N, lo más seguro es que no regale nada.

Una de las cosas que más me gusta de esto es que se legalizaría la práctica de emular estos contenidos en los dispositivos móviles. Hasta ahora, es una actividad casi pirata ya que no hay emuladores oficiales en tiendas como Appstore o PlayStore; los que existen no tienen soporte oficial y por eso son bajados en poco tiempo; además, los que logran publicar son, en su mayoría, deficientes y no dan una experiencia satisfactoria al usuario. Con la patente, esto seguramente mejoraría.

Aún falta tiempo para ver si esta patente se hace realidad, si podremos jugar algunos de los fabulosos títulos de las clásicas consolas portátiles de Nintendo en nuestros dispositivos móviles y tabletas; lo que sí es seguro es que de hacerse realidad, se abriría la puerta para que también podamos soñar en comprar juegos de NES, Super NES y Nintendo 64. Apuesto a que les gustaría, ¿cierto? Por ahora mantengamos el deseo latente, ya que el próximo año Nintendo tendrá que luchar mucho más fuerte contra PlayStation y Xbox ya que estas dos grandes compañía se vienen con todo.

¿Qué opinan de la posibilidad de tener estos juegos en sus celulares? ¿Hasta cuánto pagarían para jugarlos? No olviden dejar sus comentarios.